Me encanta ver a la gente que corre en los parques. Hay muchas formas de correr. Al verlos siento que corren de una forma en la que transmiten un aire de ligereza. Aunque desconozco sus motivos, supongo que decidieron hacer una pausa y tener un tiempo para sí mismos. También creo que no todos los contextos facilitan que podamos ejercitarnos. Aún así la gente que corre en los parques y al aire libre me transmite un aire de serenidad.
Antes no me fijaba tanto en ellas porque era esa clase de persona que estaba corriendo frenéticamente en la vida. De hecho, me sumergía en maratones de trabajo en las noches y los fines de semana. Eran esos momentos que me rendía para terminar las tareas pendientes y en las que podía avanzar en los próximos compromisos. Por alguna razón atribuía una cualidad al trabajar y trabajar sin descanso. Sin darme cuenta, los momentos de pausa era para "recuperar el sueño" y la energía suficiente para seguir trabajando.
Ahora intento no correr frenéticamente. La sensación inicial fue sentirme abrumada. Me di cuenta que estaba tratando de terminar una lista de interminables pendientes, y que tenía poco tiempo para mirar a los otros, para mirarme y para conversar genuinamente. Cuando empecé a bajar la velocidad sentí que otros también transitan la vida aceleradamente. Algunas personas me esquivaban y saltaban. Todo sea para no perder su celeridad.
En estos momentos diría que intento andar en armonía. Es algo así como realizar una marcha en la que puedo contemplar. No creo que deje de correr. Pero si creo que hay muchas maneras de mantener un buen ritmo. Por ejemplo, en esa marcha constante quiero recordar que cada espacio de trabajo puede ser una invitación para la creatividad, para aprender y para la amistad.
Me entusiasma la idea de ser de la gente que corre a buen ritmo. En un punto justo para no perderse de la vida. Del "sabor" de los instantes. Espero hacer del correr una experiencia, esa en la que ingresas a un territorio de cuidado y de contemplación.
Yo ya dejé de correr , y voy intentando recuperar un ritmo que jamás tuve
ResponderEliminar¡A por ello!
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